Hay algo en los discursos de los candidatos que huele mal y parece que todos hemos perdido el olfato, o quizás perdimos la decencia y disimulamos el mal olor. Desde los que se dan el lujo histórico de estar extraviados en la era de la información, a los empresarios/especuladores (que es lo que según Parra hoy se lleva), nadie dice nada ni le importa. El discurso se instaló sin oposición alguna, como si la cosa sólo fuera mayor o menor intervención del Estado, pero es burgués hasta la médula. En la lógica del discurso escolar de los opuestos, la caída del muro nos dejó este regalito. Tiene que venir un joven de los puertos, nacido en San Antonio y arranchado en Valpo, de las quebradas de los cerros donde viven los escapados, los que han cumplido sus condenas o han salido por buen comportamiento, los del Chile B, no porque la ciudad los rechace sino porque no están dispuestos a insertarse. Su poesía habla de una musa guapa, la musa de los tres cándidos, la musa de todos, la chica linda de la fiesta con la que todos quieren bailar. La señorita Libertad, que huele a desarrollo pero coquetea con la hambruna. La que habla de educación y salud para todos, la recaudadora de votos con el bolsito noseniquem … caridad para los pobres, porque en la lógica cristiana con un brazo se es abyecto y desalmado y con el otro se estira un pan esperando ver ojos pidiendo la penitencia.
A soltar palomas, a soltar dragones para quemar la indecencia, a eso llama Mauricio Chinoy Castillo, a que vengan los niños a soñar la vida mejor, sin cabrón ni penitencia. El discurso ya no dá, se ha estirado hasta el límite, y aunque para muchos es cómodo, es anquilosamiento que sólo sirve para preservar las ideas de los dueños de los medios, los intereses del mercado con careta de democracia. Ahora los cándidos no tienen vergüenza en estirar la mano pidiendo el voto, confiados en que los publicistas harán lo suyo en el inconsciente de las masas.
Desde las quebradas escondidas de la musa, ¡que salgan los dragones a volar!
Así lo diga el mismo Chinoy:
Una violencia natural
entre la dura y la madura
Vuelve más guapa que ninguna
con una idea original.
La señorita Libertad
enamorando a las hambrunas
Su rebeldía en una cuna
la leche quiere derramar.
Es hora de salir de la Conciencia
ser aire en el desastre mundanal
Que vuelvan los dragones a volar
para quemar la histórica indecencia.
Los muertos que tragó sin ver la ciencia
El suelo seco del confort social
La bomba oculta en la vida normal
El miedo en medio de todas las fiestas.
martes, 10 de noviembre de 2009
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