En el mundo natural los procesos son cíclicos
El rito se repite sin agotarse
Hay un tiempo para crecer
Un tiempo para dispersar
Un tiempo para retraerse
Expansión y contracción
Como en las estaciones del año
En que cada estación tiene un sentido
En torno al ciclo completo
Desde su estructura prevalente
El árbol expande estructuras nuevas
Recreándose en cada nuevo ciclo
El crecimiento tiene un ritmo y una meta
El crecimiento constante pierde su objetivo
El árbol expande sus hojas nuevas
Las produce para nutrir a los nuevos frutos
Los frutos crecen en tamaño
Luego cesa el crecimiento y maduran
Con ellos se esparce y multiplica la vida
En un movimiento centrífugo
El individuo persiste
Desde él se generan los ciclos
Cíclicamente crece y esparce la vida
Y luego se contrae y recupera sus fuerzas
En un movimiento hacia su propio centro
Así se anticipa y sobrelleva los tiempos adversos
La fuerza de su nuevo crecimiento
Está en haber esperado, madurado, procesado
En haberse preparado largo tiempo
En haber recuperado sus energías
En haber recuperado su centro
Así avanza, ciclo tras ciclo
En movimientos sucesivos de expansión y contracción
Centrífugos y centrípetos
Que multiplican la vida
Y luego la afianzan
Como una respiración vital
Millones de años de ciclos
Que perpetúan la vida y la hacen evolucionar
Así el presente, vital y nuevo
Viene respaldado por la historia de la vida
Como un gran espiral que se abre y avanza
Para instaurar su reinado, el de la vida
En el círculo del espiral
Se representa la multiplicación de la vida
La generosidad de compartir
En su linealidad la persistencia del individuo
Que refuerza su unidad y su integridad
En él descansa la fuerza y la perseverancia
La esperanza generadora de nuevos ciclos
La confianza de la armonía detrás de los cambios
Del latir de la vida
El espiral que se cierra
Se agota en sí mismo
Se vuelve lineal y centrado en el individuo
El espiral que se abre
Multiplica la Vida
Multiplica el Amor.
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